Observa esa brisa, quizás de primavera, tal vez de otoño, que agita las hojas de los árboles. Escucha la caída de la lluvia, monótona, insultante, en un día de invierno sin esperanzas. Cuando la jornada se te muestre desesperanzada, desesperada, cuando la vida se te presente como algo duro y difícil de encarar, allí mismo, en su epicentro, está Dios con las puertas del cielo totalmente abiertas. Dios está en esas estrellas que rutilan, en esas aves que vuelan, en la brisa, en la lluvia, en el negror de la noche. Nos está esperando, nos está invitando a ir a su encuentro en lo más profundo de nosotros mismos. Aprovecha este momento porque a pesar de las engañosas apariencias, La vida es fácil.
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado
Escriba su propia reseña
La vida es fácil
* Campos requeridos
Reseña enviada
Su reseña no pudo ser enviada
check_circle
check_circle