Y Merlín lo llamó "El Trono Peligroso", Peligroso para lo bueno y lo malo; "Porque ahí", decía, "Nadie podía sentares, si no se perdería".
Y una vez sin darse cuenta Merlín se sentó. En su propia silla, y así se perdió; pero él, Galahad, cuando supo la suerte de Merlín, Gritó: "¡Si me pierdo, me salvo!"
El Santo Grial Alfred Lord Tennyson
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado
Escriba su propia reseña
El Santo Grial
* Campos requeridos
Reseña enviada
Su reseña no pudo ser enviada
check_circle
check_circle